Traje Regional de Cáceres

13 Abr 2026

Pañuelo 100 Colores Sancha Badajoz

Traje Regional de Cáceres… qué extenso el título y todo lo que engloba.

¿Hay un único Traje Regional de Cáceres? Pues no.

Como de grande es la provincia y el número de comarcas, así es la riqueza de la indumentaria y la variedad de lo que llamamos el "Traje Regional de Cáceres".

Sí que podemos encontrar características comunes en casi toda la provincia (siempre generalizando).

El uso del paño de lana, extendido en toda la región, aquí se sigue utilizando y es común con características y usos en cada zona; pero la zona daba lana ricamente y su uso en la confección de la indumentaria era lo común.

Tanto en el traje femenino para la confección de refajos y justillos, chalecos o corpiños, como en el masculino, el uso del paño de lana es el material más extendido para la confección de prendas de vestir para el "Traje Regional de Cáceres".

El traje tradicional cacereño forma parte de una de las indumentarias más ricas y simbólicas de Extremadura. No es un único modelo cerrado, sino un conjunto de variantes según zonas (Sierra de Gata, Valle del Jerte, Las Hurdes, Llanos…) y también según el uso: diario, festivo o de gala.

Recomendamos al terminar este texto te pases y eches un vistazo a este otro artículo: "El Traje de Mujer de Don Benito"

Traje Femenino:

Camisa blanca o negra, jubón o corpiño, con alguna variante y característica que la haga especial a la localidad; pero lo común es este tipo de prenda, que es la que conocemos hoy en día como camisa.

FALDAS:

La pieza que hoy conocemos como falda no deja de ser el refajo, guardapiés, saya o, incluso, mantilla, como se le denomina en Montehermoso.

Los nombres y denominaciones particulares son igualmente válidos según qué zona, y pueden ser más o menos conocidos, pero siempre insistimos en que normalmente nos referimos a la misma pieza de la indumentaria tradicional o el llamado "Traje Regional de Cáceres".

Ya hemos hablado del uso de materiales, y por ser una región rica en producción de lana merina.

A principios del S.XX, Extremadura funcionaba como una de las principales productoras o proveedoras de la materia prima (se le denominaba lana sucia-virgen), que era muy valorada en las fábricas de industria pañera y producción textil.

Pues como el material estaba a mano, era el tejido más común para la realización de piezas del Traje Regional de Cáceres.

Con más o menos vuelo (hablamos de vuelo, ruedo o metros en largo que conforman la circunferencia de la falda).

Con un largo más o menos alto, con curiosidades varias como el de Torrejoncillo y, por otro lado, el largo de Montehermoso, donde incluso había un largo y una medida denominada "la cuarta del obispo".

Jaretas, lorzas, canalones y plisados son de uso común y son labores parecidas realizadas para acortar, alargar y sacar o recoger trozos de tela, y que en resumen era para lo que se hacían, consiguiendo acabados finos y preciosidades en las terminaciones.

En la mayoría de los casos nos los encontramos con ricos bordados, en distintos estilos, en lana, en hilos, o también con dibujos geométricos con paño de lana en otro color de contraste formando bellos dibujos geométricos. Por lo tanto, picados, recortes y motivos florales enriquecen los refajos del Traje Regional de Cáceres, que dentro del Traje Regional Extremeño es puntero y señero de la indumentaria tradicional de Extremadura.

Mandiles o delantales, mayoritariamente negros, en terciopelo, raso o de algodón, bordados en colores, lisos o adornados con piedras, lentejuelas y rocayas, además de puntillas de hilo o, incluso, elaboradas con la técnica del bolillo.

Sierra de Gata es una zona bolillera donde adquiere su máxima expresión esta artesanía, aunque está muy extendida por toda la provincia.

Pañuelo o Mantón:

Muy común y extendida, y mayoritaria en su uso o denominación, la palabra "PAÑUELO", para toda pieza que cubre los hombros y que se cruza en el pecho.

Tanto el pañuelo de merino como el pañuelo bordado (tipo mantón de Manila) también se dieron en todas las zonas.

Aquí debemos nombrar algunas peculiaridades de la zona, como son los mantones de manto o abrigo, generalmente fabricados en géneros más gruesos y que daban más calor a quien lo llevaba.

No debemos dejar pasar sin mencionar el pañuelo de gajo de Torrejoncillo, y los pañuelos de Malpartida o Arroyo de la Luz, donde podemos encontrar auténticas joyas de la indumentaria y del Traje Regional de Cáceres.

Por supuesto, los pañuelos de merino estampados y con preciosos dibujos son muy usados en todas las comarcas cacereñas, siendo el típico de 100colores el que más se usaba.

También denominado de 3 cenefas, era otro pañuelo típico de la provincia, como el de sandía o, más llamado, tomatero en Cáceres, donde existen auténticas joyas antiguas en la población de Malpartida de Cáceres.

Medias de garbanzos, con dibujos de hojas, hexágonos o listas realizadas en hilo perlé o algodón egipcio, como se le llamaban, incluso realizadas con 5 agujas para no llevar ninguna costura y hacerlas mucho más cómodas.

También los zapatos como en toda la región: el usado abotinado de cordones y de color negro es el más usado.

Pero, al igual que con otras prendas, Cáceres es rica en diversidad y existen algunas piezas dignas de mención: zapatos bordados y montados en piel que hacían que el traje se dignificara y enriqueciera en su conjunto.

No podemos olvidarnos de lo que siempre se les llamaron ADEREZOS. Curioso nombre, como en la comida, donde le ponemos sal o especias.

No hay traje regional ni tarta sin guinda, que en este caso son unos buenos pendientes en filigrana dorada.

Tradicionalmente, los pendientes o aderezos han sido parte de los trajes regionales españoles, como se puede observar en el museo del Traje.

Otro ejemplo de traje regional reconocido en todo el mundo y donde también se utiliza este complemento es el Traje de Montehermoso.

Castuera, Toledo, Salamanca, La Alberca, Candelario son ejemplos de localidades donde también se utilizan aros. Conjunto Aderezo.

Aros, lunas o medias lunas, braseros, arracadas, africanas son muchos los modos en los que podemos encontrar que se les llaman dependiendo de la localidad.

Tengamos en cuenta que el modo de llamarlo, los nombres y las denominaciones pueden ser distintos en diferentes localidades y referirnos al mismo pendiente.

Esa es la riqueza cultural y etnográfica de España y su indumentaria.

Son utilizados por los diversos grupos folclóricos. Sin embargo, hoy en día se ha extendido su uso, convirtiéndose en un complemento original, versátil y actual.

En la actualidad, varios diseñadores de moda se han inspirado en sus formas y diseños para sus colecciones, que arrasan en las pasarelas más actuales.

DOLCE & GABBANA tienen varias piezas entre sus colecciones que nos recuerdan a lo más ancestral de los aderezos de nuestra indumentaria.

Los pendientes de media luna son un accesorio perfecto para llevar con prendas básicas, para completar un look de fiesta o para adornar a novias, madrinas o invitadas de boda.

Si quieres dotar de distinción y originalidad a todos tus looks, elige nuestros aderezos regionales: son elegantes y favorecedores.

Existe la tembladera sencilla y la tembladera doble, recargando y haciendo más elegante, si cabe, la pieza.

Los nombres de herradura, media luna o brasero son los que recibe este pendiente.

El sistema de cierre a la oreja es el llamado cierre catalán, que es el más elegido por parte de las mujeres por la seguridad y facilidad a la hora de poner y quitar la pieza.

En varias de las canciones y jotas de la música tradicional extremeña se menciona alguna frase o tonada en la que se nombra el pendiente que usa la mujer de la tierra…

«Con esa gargantillita y esos pendientes de lazo te pareces a la Reina cuando sale de Palacio…».

Importantísima labor de los oribes como artesanos del traje regional. Conjunto Aderezo.

La filigrana trabajada en oro o plata ha sido una de las joyas que nos han dejado nuestros antepasados.

Los oribes eran los artesanos entre los que había gran variedad de culturas que trabajaban el ORO.

Además de la riqueza del metal, la labor de trabajar los hilillos metálicos de este género para conformar la filigrana es una labor encomiable.

Grupos de coros y danzas, grupos de etnografía de bailes regionales son los que han mantenido vivo el testigo de estas joyas.

En las fiestas populares más tradicionales del país seguimos encontrando a personas que lo lucen con orgullo.

Una muestra de la artesanía que se le llama de pasar, y que de abuelas, madres e hijas pasan de generación en generación.

Pendientes de brasero, aderezos, orquillas, galápagos, medias lunas, calabazas, de chozo, de reloj, tembladeras son nombres que reciben algunas de las piezas.

Podemos encontrarnos el mismo tipo de pendiente o de colgante en diferentes regiones de España.

Incluso podemos encontrarnos estas piezas a lo largo de la raya portuguesa y española, a ambos lados, en diferentes poblaciones.

Mención especial debemos hacer de uno de los trajes más significativos, distinto y que llama la atención siempre del Traje Regional de Cáceres: el de la población de Montehermoso.

Singular y con distinciones que lo hacen único y distinto a todo lo demás: gorra, mantilla (falda), jubón, mandil y faltriquera, rico, distinto y elegante donde los haya.

Dedicaremos un capítulo solo y exclusivo para esta belleza de traje de hombre y mujer de Montehermoso.

El traje cacereño es una fuente directa de inspiración para marcas como SANCHA:

  • Bordados reinterpretados en alta costura
  • Refajos convertidos en faldas contemporáneas
  • Mantones llevados a editoriales de moda
  • Uso de siluetas tradicionales en patronaje moderno
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