El traje de Mujer de Don Benito

24 Oct 2025

El Traje de Mujer de Don Benito

El traje de mujer de Don Benito, erróneamente llamado también el traje de Badajoz, es una de las más atractivas piezas de la indumentaria tradicional extremeña.

Traje de Mujer de Don Benito o Traje de Badajoz

Empezaremos aclarando la confusión de llamar al traje de mujer de Don Benito el traje de Badajoz, que no es otra cosa que la uniformidad, regularización y simplificación a la hora de denominar y clasificar cosas que se hizo durante la Sección Femenina.

Hablamos de una época convulsa en España, la década de los 40. España acababa de salir de una guerra y, quizás, una de las cosas con las que debemos quedarnos es con el interés de querer preservar y recoger las joyas de la indumentaria que teníamos en todo el rico folklore de España, para que no se perdieran. La riqueza de la indumentaria agrandaba aquel grandioso patrimonio inmaterial, convirtiéndolo en algo tangible.

Se le llamó traje de Badajoz porque fue el que más veces representó a la provincia en aquellos concursos y reuniones que se organizaban a nivel nacional; quizás la representación provincial hizo que en la ciudad en la que más habitantes han existido siempre, se cogiera la costumbre de vestir a la niña al modo regional, y fue el traje más reconocido en la ciudad.

Si bien hay otras auténticas joyas en la provincia, de las que hablaremos en otros momentos.

El Traje de Gala o de Pastora de Gala de la ciudad de Badajoz, o Traje de Mujer de Don Benito, tiene unas cuantas piezas que reúnen varias artesanías que deben ir desgranándose poco a poco y explicándose una a una.

Análisis Detallado del Traje: Zapatos y Medias

Si explicamos el traje de abajo hacia arriba y mencionamos los zapatos, el Traje de Mujer de Don Benito tiene un zapato que se repite por casi toda la provincia de Badajoz, además de en toda la región extremeña, pero que también coincide con los de otras provincias.

No deja de ser un zapato de piel o similar cerrado, de los llamados abotinados por el cierre hasta el tobillo, y que se ajusta con cordones que, en este caso como en otros tantos de la región extremeña y de su indumentaria, se sustituyen por unos lazos negros que le confieren mucha más elegancia al calzado.

Es muy importante llevar con el traje el calzado adecuado, ya que no son pocas las veces en que nos encontramos con casos de llevar la indumentaria con calzado de deporte o zapatos poco adecuados, o que en absoluto van con el traje, ofreciendo un espectáculo visual que en absoluto pertenece a la indumentaria ni al resultado final del look del Traje de Mujer de Don Benito.

Zapato Regional Modelo Antelina

Pero sigamos subiendo en el traje y detengámonos en la media, que también tiene unas características que quizás le confieren al Traje de Mujer de Don Benito una singularidad que lo hace bastante diferente al resto.

Medias del Traje de Mujer de Don Benito: La Sencillez Singular

Pues la característica especial de la media del Traje de Mujer de Don Benito es, precisamente, la simplicidad de llevar rayas horizontales blancas y negras, nada más y nada menos.

La Falda de Costilla: Joya Textil del Traje de Don Benito

Ahora debemos pararnos en la FALDA DE COSTILLA, una de las joyas de nuestra indumentaria, uno de los refajos más característicos de la región extremeña y de su indumentaria, y que quizás fue el culpable del mal llamado traje de Badajoz, porque sí que fue el que representó en más ocasiones a la provincia.

La importancia de los telares en Extremadura y el aprovechamiento de la lana en la indumentaria tradicional

En Extremadura, los telares tradicionales representan una parte esencial del patrimonio cultural y artesanal de la región. Desde tiempos antiguos, el tejido de la lana ha sido una de las principales actividades vinculadas al aprovechamiento de los recursos naturales y a la elaboración de la indumentaria tradicional extremeña. Gracias al trabajo de los artesanos y tejedoras, la lana obtenida de los rebaños locales se transforma en tejidos únicos que conservan la identidad y la historia de los pueblos extremeños.

El aprovechamiento de la lana en Extremadura tiene un valor económico, ecológico y cultural. La esquila de las ovejas, el lavado, el hilado y el tejido son procesos que se realizan con técnicas heredadas de generación en generación. En los antiguos telares de madera se elaboran mantas, sayas, chalecos, faldas y otros elementos del traje regional extremeño, piezas que destacan por su durabilidad, su calidez y sus colores naturales.

Los telares artesanales extremeños no solo mantienen viva una tradición, sino que también impulsan la sostenibilidad y el comercio local. Cada prenda confeccionada con lana autóctona refleja el respeto por el entorno, el cuidado de los materiales y la dedicación de quienes conservan estos oficios. Esta labor artesanal contribuye a preservar la identidad cultural de Extremadura y a difundir el valor del trabajo manual en un mundo cada vez más industrializado.

En los pueblos de la región, los talleres y telares continúan siendo espacios de creación y aprendizaje, donde se combinan las técnicas antiguas con nuevos diseños inspirados en la moda tradicional extremeña. Gracias a esta fusión entre pasado y presente, la lana extremeña sigue siendo protagonista en la confección de trajes típicos y en la promoción del patrimonio textil de Extremadura.

La camisa, jubón o corpiño (aunque cada uno de estos elementos tiene unas características concretas).

Sería la camisa como la conocemos hoy en día, y que estaba realizada con un rico terciopelo de algodón o pana fina, ricamente adornada y bordada con lentejuelas y azabaches.

En cuello y mangas se adornaba con puntillas realizadas en bolillo con hilo de color blanco.

No podemos dejar pasar los bordados que lleva este traje. Empezaremos por el mandil y faltriquera, que son ricamente bordados en hilo sobre raso negro y adornados con puntillas de color negro.

El Mantón de Ramo: Una Pieza Clave en el Traje de Mujer de Don Benito

Y, por supuesto, el mantón de Ramo: otra vez tenemos que decir que es uno de los elementos que brillan y enriquecen la indumentaria tradicional extremeña y los trajes regionales que se hacen en SANCHA TRADICIÓN POPULAR, respetando los patrones, dibujos, formas, cortes y hechuras que se venían haciendo desde décadas atrás.

Cruzado sobre el pecho y sobre los hombros, se abrigaba la mujer de Don Benito en su traje de gala con el mantón negro de Ramo.

Este mantón bordado es muy característico por sus bordados con las flores rojas en el centro, y está bordado sobre merino, sargas o pañetes.

El pastoreo y la trashumancia han conseguido enriquecer las influencias de la cultura popular (podemos verlo y estudiarlo ampliamente en el Museo del Traje) de unas zonas sobre otras. No seremos nosotros quienes pongamos el cascabel al gato y digamos que solo el mantón de Ramo podemos encontrarlo en varias provincias españolas que se atraviesan por la Vía de la Plata.

No dejes de ver nuestro mantón bordado de Ramo, realizado con dibujos antiguos que datan de la Sección Femenina, ni tampoco nuestra falda o refajo de Don Benito, ya que son los que más se ajustan al antiguo que se usaba en las primeras décadas del siglo pasado.

Para terminar, os queremos dejar con un artículo que escribimos el 10/08/2018 en el periódico Región Digital, en el que se habla de la peculiaridad de "Vestir a mi niña de extremeña".

Cuántas veces hemos oído esta frase o parecida, en la que expresamos la acción de colocar unas ropas que representan a toda una comunidad.

Cuántas veces hemos oído esta frase o parecida, en la que expresamos la acción de colocar unas ropas que representan a toda una comunidad. Y gran error el nuestro, ya que los extremeños de otras zonas no tienen por qué sentirse identificados con el traje que estamos utilizando.

Esta costumbre viene de lo que se denominó en su día "La Sección Femenina", que en la provincia de Badajoz adoptó un traje por ser de los más representativos y eligió el de la población de Don Benito; al igual que en Cáceres adoptó el de Montehermoso por ser de los más representativos también.

Tanto los trajes femeninos y masculinos de Montehermoso, al que le dedicaremos un solo espacio, como el de Don Benito, son unas auténticas joyas; por lo tanto, no seré yo quien discuta sobre la elección que se hizo en su día, porque podemos decir bien a gala que son trajes muy elegantes que llevan en su hacer bastantes horas de labor de artesanía muy singulares y que se dan en nuestra zona y no se repiten en otras zonas de España con estas características que tienen.

El que la gente conoce como traje de Badajoz, que en su versión femenina es el conocido como el de las medias blancas y negras, es el traje de la población pacense de "Don Benito"; por tanto, no está mal llamarlo de Badajoz en cuanto a provincia, pero no sería el modo de vestimenta típico de la capital, y sí más típico de esa zona de La Serena.

Empezaremos describiendo el atuendo femenino de gala. Y, como hemos mencionado las medias, ya podemos apreciar la singularidad en la primera de las prendas del traje: cuando parece que lo más común sean medias en un solo color y lisas, aquí nos encontramos con unas medias tejidas por las mujeres de la zona en listas blancas y negras alternas.

Seguimos con otra de las joyas de nuestra indumentaria, y es el refajo (falda) tejido en telares, que en algunos casos podía ser casero, y en el que también se alternan unas listas negras y un blanco roto (no blanco, ya que las lanas no podían tener esos colores blancos tan definidos que después hemos visto en los grupos).

Esto le da al traje femenino ese aire tan característico. La camisa o jubón —en este caso corpiño por sus cortes y forma— solía ser de pana fina o terciopelo, adornada en cuello y puños con puntillas de bolillo en color blanco.

Cruzado sobre el pecho y sobre los hombros, se abrigaba la mujer de Don Benito en su traje de gala con el mantón negro de Ramo.

Muy característico por sus bordados con las flores rojas en el centro y bordado sobre merino, sargas o pañetes, este bordado se repetía en mandil de raso negro y faltriquera…

No debemos pasar por alto el peinado, al ser uno de los más elaborados y singulares, ya que son 2 rodetes (moños) sobre cada oreja, dejando solamente libre lo que es el lóbulo, y con la moña o trenza en la parte de atrás de la cabeza con su lazo zapatero de raso negro.

Los aderezos de la mujer son las joyas que portaba en cuello y sus pendientes a juego, en color dorado normalmente, pero hemos encontrado muestras antiguas trabajadas en plata y metales menos valiosos, ya que no todos los bolsillos podían permitirse el oro para sus aderezos.

El hombre que la acompañaba no podía por menos que llevar también un traje de gala, y para eso portaba un traje de chaqueta, formado por chaqueta y pantalón, adornados con una badana (piel de cordero trabajada y curtida) que se remataba con agujeritos y filigranas.

También servía de ribete en mangas, cuellos y todo el contorno, así como en los lados del pantalón. Para completar el conjunto, portaba sombrero negro de ala ancha y polainas (aquí se le denominan así), del mismo tejido del traje, que solía elaborarse en pana fina o terciopelo negro.

Y, como todo hombre de la época, para guardar sus avíos, no podía faltarle su faja, que en este caso solía ser de color rojo.

Evidentemente, no todo el mundo en una población iba con el mismo traje, ni con los mismos colores, ni llevaban el mismo bordado, ni tan siquiera las mismas ropas. Debemos ser conscientes de que estamos hablando de cultura popular.

Lo que un día se recogió como traje característico de una zona, bien porque fueran los más usados, bien porque fueran los que mayor número de pruebas nos constan con el paso de los años… pero lo de la transmisión oral y los estudios etnográficos lo trataremos otro día…

Nosotros lo llamamos rebusco, ¿os acordáis? Buenas fechas vienen para dedicarse a esta labor…

Así que cuando vistáis al niño o a la niña, o bien vosotros queráis vestiros con indumentaria tradicional, podéis decirlo como queráis, pero que sepáis lo que os ponéis…

SANCHA TRADICIÓN POPULAR.

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